El paradigma de la transgresión (I)

El paradigma de la transgresión (I)
2010. Paso de contrabandistas por La Raya seca: Alfarofia. Inmediaciones de la ciudad de Badajoz. Autor: Eusebio Medina © Eusebio Medina

El paradigma de la transgresión (I)

A lo largo del tiempo, incluso en un determinado momento histórico, no ha existido uno sólo sino muchos contrabandos. El contrabando, lo mismo que la frontera, es uno y múltiple a la vez. Esa diversidad de formas, de contenidos y variedades, tomadas en su conjunto, conforman su peculiar naturaleza. El contrabando tradicional muestra además un carácter acomodaticio respecto a las variables circunstancias históricas y contextuales; su estructura flexible le permitió adaptarse a los diversos condicionantes y particularidades locales. Cada zona, cada comarca, cada localidad fronteriza presenta sus peculiaridades, sus rasgos distintivos en relación con el contrabando que allí se practicaba. No sólo variaban las mercancías, los pasos, los puntos de compraventa, los sujetos…, sino también los medios de locomoción, los tipos de organización, etc. A pesar de ello, el contrabando tradicional en la frontera interior se levanta sobre un fondo común de mismidad, presentando una estructura organizativa similar, asentada en las cuadrillas de contrabandistas.