Sistemas de control y vigilancia fronterizos (y II)
El acercamiento y la apertura entre España y Portugal (a partir de 1974) y la posterior integración de ambos Estados en la Unión Europea, junto con el cambio en las expectativas y en las aspiraciones de la gente y la emergencia de un nuevo contexto socioeconómico global, han supuesto la quiebra de las actividades del contrabando tradicional en la frontera. Esto será así en tanto en cuanto se mantengan el contexto y las condiciones actuales, pero no olvidemos que el contrabando potencial seguirá estando ahí, porque como nos recordaba nuestro querido y añorado William Kavanagh, en relación con la frontera luso-española: «Han quitado la puerta, pero han dejado el marco» y tras ese marco, agazapado, está prendido el contrabando.