Silbo

Silbo
2020. Silbo. Reproducción de un original de 1956 de Tartanedo (Guadalajara) realizada por el maestro alfarero Luis Larriba Cabezudo. Fotografía de Miguel Ángel Fernández Auñón © Archivo Escuela Provincial de Folklore

Silbo

El silbo funciona por medio de un bisel con canal. El aire, impulsado por la boca, se desliza por el canal, cortado por el bisel produce un sonido que es modulado por el agua y amplificado por la caja de resonancia. El sonido obtenido imita el gorjeo de las aves.

El silbato de bisel con canal está elaborado en barro rojo cocido y forma parte de la figura de un cantarito. La vasija presenta cuerpo globular, boca de labio recto, pie pronunciado y base plana.

El silbato está formado por una zona rectangular, que comprende la boquilla, el canal y el bisel situados en el mismo plano. Oreado el barro, el silbato se introduce en la zona superior del cuerpo del cantarito. El cuerpo del cantarito se elabora a torno, al silbato se le da forma, a mano, y los elementos de producción del sonido: boquilla, canal y bisel se elaboran con útil denominado palillo. Dicho útil lo elaboran los alfareros en madera de sabina y consta de un extremo circular para elaborar la boquilla y el canal y el otro extremo plano para el bisel.

El agua contenida en la vasija no debe alcanzar el canal, debe quedar por debajo del mismo con objeto de que el aire pueda modular el agua y reproduzca la voz de un ave.

El barro rojo utilizado es el barro obtenido en las canteras del lugar y usado tradicionalmente en la zona.

Tradicionalmente ha sido utilizado por la chavalería como diversión y juego, dependiendo de la cantidad de agua se consiguen sonidos diferentes.