Familia

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2025. 'Zayo' dormido, Sofía (Bulgaria). Autora: Tsvetana Nikolaeva © Kukuryak

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Esta es la mascota de Tsveti, un gato llamado ZayoConejo»). Recibe buenos cuidados y Tsveti piensa más en él que en el resto de sus seres queridos. Está muy mimado.

Tsveti afirma que todos los gatos tienen su propio temperamento y saben lo que hacen. Su gato la ayuda sentándose sobre sus piernas, que están enfermas y rígidas por la diabetes. El calor de Zayo le ayuda incluso más que caminar por la habitación. Para ella, el amor a los animales y a las personas significa sacrificio absoluto: las personas a las que queremos van antes que nosotros.

Tal vez te estás preguntando de dónde viene el nombre del gato. Tsveti dice que le puso ese nombre porque tiene un hocico algo conejil. Zayo tiene sus vacunas, pasaporte y la mala costumbre de dormir junto a la puerta. El problema es que la puerta de Tsveti no se cierra y cualquiera puede venir y llevárselo. A menudo se preocupa por esto.

A Zayo le molesta un vecino que está constantemente haciendo reformas y ruido. Este acoso le afecta, pero a los vecinos no les importa. En otra ocasión, otro vecino abrió la puerta de una patada y empezó a burlarse del gato.

Otra gente del grupo dice que a Tsveti le encantan las mascotas como a los egipcios, que las enterraban ritualmente con los humanos. El gato está bien y duerme confortablemente, hecho un ovillo, pero el Estado y sus ciudadanos tienen mal aspecto. Todo el mundo sueña con ser «un gato en Bulgaria, cuidado por Tsveti».

A Tsveti la educaron desde pequeña para respetar a los animales y después una parroquia le asignó la tarea de educar a un gatito. Más tarde a lo largo de su vida conoció a Zayo, que ahora tiene 10 años.