¿El futuro?
Esta es Petya, madre y voluntaria en el grupo Kukuryak, con su hija pequeña. La foto irradia cercanía, cuidados y fortaleza callada, el tipo de fortaleza que mantiene una sociedad viva.
Para el autor, Krassi, esta foto no es solo un momento personal, sino también un símbolo y recordatorio poderoso. En algún momento Bulgaria tuvo una población de casi nueve millones de personas, pero hoy solo somos seis millones y medio. Esta diferencia no es solo una estadística, sino también el resultado de años de decisiones difíciles y de una falta de verdadero apoyo a las familias jóvenes. Sostiene Krassi que hoy en día criar a un niño es un desafío cada vez más difícil: los precios de la comida para bebés, la ropa y otros bienes son prohibitivos. Krassi ve esto como una política que sirve a ciertas compañías pero daña el crecimiento demográfico y el futuro del país.