‘Zayo’ desde lejos
Terminamos con una crítica a las injusticias contemporáneas.
Tsveti nos presenta esta semblanza de su casa; sus vecinos la han inundado tres veces y ahora tiene que repararla sola. Su marido murió hace ocho años. Le encantaba hacer muebles y construyó estas camas para los dos, modeladas sobre las que hay en el Hotel Vereya en Stara Zagora.
La situación es difícil, pero los vecinos son bienintencionados. Algunas veces Tsveti ha ayudado a personas guardando sus pertenencias en su casa. Y sus vecinos, considerando que estaba acumulando basura, se enfadaron y querían expulsarla. Un día, inutilizaron la cerradura de su puerta con pegamento y la dejaron fuera sin poder entrar. Se sentó en el frío y lloró por su gato Zayo, que se había quedado atrapado en el también frío apartamento.
Los vecinos acaban siendo un problema para mucha gente que vive en la pobreza o con similares situaciones. Algunas personas de Kukuryak conocemos a gente que ha sido expulsada de su casa porque habían acumulado demasiados objetos y los vecinos protestaron.
A otras personas del colectivo esta foto nos recuerda que Bulgaria es uno de los países más pobres de Europa y que Sofía es, irónicamente, una capital europea que cuida poco de sus ciudadanos. Y los hogares de la ciudad reflejan esta tendencia general. Algunos dicen que otras ciudades búlgaras han sido más limpias en el pasado, pero ahora están contaminadas. De manera similar, en barrios de Sofía como Lyulin, los gallos viven en apartamentos, la gente grita por la noche y pone la música alta y falta seguridad en la calle.
Tsveti quiere que los medios vengan a ver su especie de casa. Tienen que ver esta realidad. Cornelia también expresa este deseo: que todo el mundo sepa lo que está pasando; el fraude, las dificultades y la verdad. Tal vez entonces alguien prestará atención a cuestiones que son importantes para mucha gente.