Nacer en Madrid, morir en Sotillo de la Adrada

Nacer en Madrid, morir en Sotillo de la Adrada
1859. Partida de defunción del 30 de agosto de 1859 de Juan, de la Inclusa de Madrid: «[…] en el camposanto de la villa del Sotillo de la Adrada, día treinta de agosto de mil ocho cientos cincuenta y nueve, yo, el infrascripto cura ecónomo de la misma, mandé dar y se dio sepultura al cadáver de Juan, de la Inclusa de Madrid a cargo en su lactancia de Paula Martín mujer de Pascual Guerra de esta villa. […]». Foto del Archivo Diocesano de Ávila, Parroquia de Sotillo de la Adrada, ‘Libro de difuntos’, años 1856-1870, núm. 31, Sit. Arch. 179/5/2, f. 22r © Archivo Diocesano de Ávila

Nacer en Madrid, morir en Sotillo de la Adrada

I. Ritmos de vida y muerte en un pueblo de la Sierra

 El día 30 de agosto de 1859, el cura ecónomo de Sotillo de la Adrada, Felipe Domínguez, apunta en el Libro de difuntos de la parroquia que mandó dar sepultura al párvulo Juan, muerto el día anterior. El 11 de septiembre remite copia de esta partida a la Inclusa de Madrid. En ella puntualiza que el niño provenía de aquella y que estuvo «a cargo en su lactancia de Paula Martín, mujer de Pascual Guerra».

Fue esta noticia la que despertó nuestra curiosidad: ¿De dónde venía ese niño? ¿Cómo habría ido a parar a una pobre casa de un pueblo tan apartado de la capital —teniendo en cuenta lo lento e incómodo que era viajar en ese tiempo—? ¿Qué se puede decir de la tal Paula Martín y de toda la familia que le tocó en suerte al expósito? ¿Por qué no vivió más? ¿Cómo se puede explicar la muerte tan temprana? ¿A qué causas, a qué fallos humanos y lacras sociales se podría achacar? [Wolfram Aichinger.]