Vulnerabilidad en un mundo interdependiente (Iraq)

2003. Madre e hija, Bagdad (Iraq). José J. Revenga. © Memoria de Iraq

Vulnerabilidad en un mundo interdependiente (Iraq)

El progreso y el bienestar de los países y de sus poblaciones son extremadamente vulnerables en un mundo complejo e interrelacionado como es el actual. El número 16 de los ODS-2030 (Paz, justicia e instituciones sólidas) señala: “Sin paz, estabilidad, derechos humanos y gobernabilidad efectiva basada en el Estado de derecho, no es posible alcanzar el desarrollo sostenible. […] Los altos niveles de violencia armada e inseguridad tienen consecuencias destructivas para el desarrollo de un país, afectan el crecimiento económico y redundan a menudo en agravios arraigados que pueden extenderse por generaciones.” Fue el caso de Iraq durante el período de sanciones económicas impuestas por el Consejo de Seguridad al país entre 1990 (tras su invasión de Kuwait) y la guerra de 2003. En un documento de 1998, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas indicaba que el embargo económico impuesto a Iraq “[…] constituye una violación manifiesta de los derechos económicos, sociales y culturales de ese pueblo así como del derecho internacional.”

 

La madre y su hija de la imagen cruzan el puente Shuhada sobre el río Tigris, en Bagdad (Iraq), a dos semanas del inicio de la invasión del país. Ambas tenían entonces una diferencia en sus esperanzas de vida de casi 10 años, pero —en contra de lo cabría esperar— a favor de la madre. La esperanza de vida al nacer se redujo en Iraq de 66 años en 1989 a 57 en 1994, nueve años en el primer lustro de sanciones. Este descenso se debió principalmente al espectacular incremento en la mortalidad infantil, que aumentó de 48 muertes por mil menores de cinco años en 1990 a 122 en 1997 (40.000 muertes anuales adicionales). Las causas de muerte predominantes eran las infecciones respiratorias y las diarreas combinadas con la malnutrición, además de las derivadas del desmantelamiento del sistema público de vacunación. Asimismo, entre 1989 y 1999 la tasa de mortalidad materna se multiplicó por 2,5 debido a la desnutrición, la anemia crónica y la limitación de recursos obstétricos. Todo ello, según datos de las Naciones Unidas.

 

Este deterioro solo es comprable en su intensidad y rapidez al causado por el SIDA/VIH en África Subsahariana, el desmoronamiento económico de la URSS y los países de la Europa oriental, y la actual guerra en Siria.

Carlos Varea. Bioantropólogo