Recursos forestales

Los bosques cubren un tercio de la superficie terrestre, acogen a millones de especies, protegen de la erosión del suelo y regulan los ciclos de agua. Además, proporcionan forraje, combustible, comida, abono orgánico, recursos medicinales, maderas para usos diversos, fibras y multitud de otras materias primas, como las resinas, a los seres humanos. El bosque en sí mismo y los productos derivados que genera siguen siendo esenciales para las poblaciones humanas que viven en su entorno. Ello es especialmente cierto para las mujeres, que se mantienen como principales recolectoras de muchos de ellos, mientras que los hombres se han concentrado más en el potencial comercial de algunos de estos recursos, como la madera, las resinas y el caucho.

La demanda y comercialización de madera, carne, soja y aceite de palma por parte de los países industrializados son las causas principales de la desaparición de los bosques más valiosos del planeta, en la Amazonia, la selva del Congo, el Sudeste Asiático, Indonesia e India. Para la explotación industrial de los recursos de la selva y los bosques se están incorporando un creciente número de trabajadoras.  La imposibilidad de recuperar los suelos al ritmo que se están destruyendo los bosques (con frecuencia de manera ilegal), así como su rápida erosión, están generando graves problemas tanto locales como globales.

Brasil e Indonesia lideran la producción de materias primas vegetales destinadas a los mercados mundiales, muchos de los cuales se usan en la fabricación de cosméticos o artículos para el hogar (aceite de palma, entre otros), alimento para animales (soja), y muebles y embalajes (productos de la madera). En los bosques de Indonesia, el 80% de la deforestación ha sido ilegal, destinada sobre todo a grandes plantaciones sustitutorias de aceite de palma y madera comercial, el 75% de cuya producción se exporta.

Los datos disponibles sobre el porcentaje de área forestada y su cambio positivo o negativo entre 1990 y 2016, indican que el 30% de la superficie total del planeta está cubierta de foresta con una tendencia negativa (una reducción anual media del 3,2%), pero con grandes diferencias en ambos indicadores por países. Por ejemplo, a España se le asigna un 36,8% de áreas forestadas con un aumento de un 33% en los últimos 26 años. Las áreas forestales excluyen arboles de producción agrícola y parques urbanos