Conciliar

Conciliar implica que mujeres y hombres desarrollen trabajos remunerados en igualdad de condiciones y tengan acceso a todos los niveles profesionales, con un reparto equitativo de las tareas de cuidados, de los servicios familiares y del tiempo libre de uso personal. Conciliar es un derecho de las personas y una herramienta básica para las empresas con gestión equitativa de los recursos humanos dado que permite maximizar todas las potencialidades de la plantilla laboral.

El término conciliar es una expresión que se ha generalizado en las sociedades contemporáneas con progresos en igualdad de género, particularmente entre sus mujeres urbanas, mayoritariamente profesionales y con trabajos remunerados. Sin embargo, las mujeres han tenido que conciliar siempre vida productiva y familiar y siguen haciéndolo en los países de ingresos bajos, donde deben desempeñar los trabajos agrícolas productivos, el abastecimiento de agua y energía a la familia, y todas las servicios domésticos, de salud y cuidados, con sus bebés cargados a la espalda.

Los portabebés representan así el símbolo más antiguo de lo que hoy llamamos conciliación, habiendo sido utilizados por las mujeres para combinar sus responsabilidades reproductivas, familiares y de gestión medioambiental, asegurando al mismo tiempo el contacto continuo materno-infantil y mantener las manos libres para realizar múltiples tareas de la gestión cotidiana. Indudablemente, el origen de nuestra capacidad de transportar con las manos todo tipo de objetos está en nuestra eficiente marcha bípeda, que permite realizar prolongados desplazamientos con un gasto energético relativamente bajo.