Siete palabras y una imagen: pobreza, migración, minoria étnica, mujer, madre y dignidad

'Migrant mother'. Dorotea Lange © Wikimedia Commons

Siete palabras y una imagen: pobreza, migración, minoria étnica, mujer, madre y dignidad

“Una cámara es una herramienta para aprender a ver sin cámara”, escribió Dorotea Lange, una de las precursoras del fotoperiodismo moderno y autora de una fotografía (titulada Migrant moher) que se ha convertido con el paso del tiempo en una de las imágenes más potentes de la Gran Depresión de los años treinta del siglo pasado. La fuerza de la fotografía es tal —la cara de la pobreza y la desolación— que probablemente ha dejado más mensajes que obras literarias tan rotundas como Las uvas de la ira, de John Steinbeck, y su predecesora, Los vagabundos de la cosecha, una serie de reportajes del mismo autor para el periódico San Francisco News, que fue un ensayo general con todo para la primera.

Migrant mother retrata en primer término la mirada de una madre campesina, demacrada, hambrienta y de extraordinaria belleza, llamada —luego se supo— Florence Thompson, una india cherokee que está en un campo de recogida de guisantes cerca de Santa Bárbara (EEUU). Es una fotografía de 1936, el año en que comienza la guerra civil en España, cuando la depresión tiene ya siete años de vida. Años después, Florence contó: “En el campamento ya se veía el hambre y no tardaría en llegar la muerte. Primero los más pequeños y más viejos. Pronto caería gente de la zona sobre el campamento por algunas detenciones y palizas, y para dispersarnos a todos los cuatro vientos”.

Dorotea Lange, fotógrafa hecha a sí misma, trabajaba para una de las organizaciones impulsadas por el presidente Franklin Delano Roosevelt, dentro del marco del New Deal, para dar cobertura y apoyo a los trabajadores agrícolas. Se había contratado a varios fotógrafos con el fin de que mostrasen lo que veían y conseguir el apoyo del resto de los ciudadanos.

Setenta años después hubo en el mundo una crisis tan larga como la Gran Depresión. En algunos países mártires, como Grecia, fue igual o más de profunda y dañina. Bastantes de las imágenes de los empobrecidos griegos practicando la solidaridad con los todavía más empobrecidos refugiados del otro lado del Mediterráneo fueron hechas por los herederos de Dorotea Lange. La dignidad del autor y la dignidad del fotografiado.

Joaquín Estefanía, periodista