Riesgos del parto: mortalidad materno-infantil

1536. Moneda conmemorativa de la Muerte de Isabel de Portugal © Museo Arqueológico Nacional

Riesgos del parto: mortalidad materno-infantil

Todavía hoy, a nivel mundial, el periodo en torno al parto acumula el 44% de las muertes fetales, el 73% de las muertes de recién nacidos y el 61% de las muertes maternas.

La mortalidad de reinas y princesas españolas fue muy elevada, en parte por la necesidad de asegurar un heredero masculino, lo que requería muchos partos y muy seguidos para compensar la elevada mortalidad infantil. Para ello, las criaturas eran generalmente amantadas por nodrizas, lo que permitía recuperar la ovulación antes y embarazos más rápidos después de cada parto. Isabel de Portugal, muere a los 36 años en el parto de su quinto hijo, que también murió. Nació de madrugada el 25 de octubre de 1503, casó de 23 años en 1936 con su primo Hermano Carlos I; su primer hijo, Felipe II, nace sietemesino, el 21 de mayo de 1527, en un parto atendido por la partera Quirce de Toledo, y fué amantado por una nodriza. En los 13 años que duró el matrimonio, Isabel tuvo 7 embarazos, dos abortos y cinco nacidos vivos, tres  de ellos varones  pero solo uno llegó a adulto  (Felipe II) y dos mujeres (María y Juana), ambas casadas con sendos primos hermanos.  Isabel muere en 1537  a consecuencia de un tardío segundo aborto.  Su viudo, el emperador Carlos I, encargó, la moneda conmemorativa.

El riesgo de muerte materna aumentaba también por la juventud de muchas de ellas cuando iniciaban su vida reproductiva y por las prácticas de algunos de sus médicos, que por ejemplo, utilizaban sanguijuelas para sangrarlas tras el parto.


Foto, Ángel Martínez.