Restos de un naufragio. Sobreviviendo al bloqueo en Gaza

2011. Sobreviviendo al bloqueo en Gaza, (Palestina) Sandra Barrilaro. © Sandra Barrilaro,

Restos de un naufragio. Sobreviviendo al bloqueo en Gaza

En noviembre de 2011 el mar trajo una coliflor a este chaval palestino del campamento de refugiados de Al Chatia, el primero que se levantó en la franja de Gaza, justo a raíz de la Nakba (en árabe el desastre), en 1948. El pertenece a una cuarta generación de palestinos que han visto como la costa y los campos de Gaza se iban estrechando a la vez que sus propias expectativas vitales. A finales de 2017, el 85% de la población de Gaza, (1,2 millones de personas), depende de la asistencia humanitaria para cubrir sus necesidades básicas, en el año 2.000 eran 100.000. En este contexto, pensar en términos de desarrollo sostenible es, como en toda Palestina, el fin de la ocupación israelí y el regreso de los refugiados a sus hogares.

Las Naciones Unidas (NNUU), ya han avisado que para 2.020 Gaza será inhabitable por falta de recursos para la supervivencia. La contaminación ambiental y las aguas residuales sin tratar han acabado con los escasos recursos pesqueros de la zona en cinco millas en que se permite faenar.  Menos de 4 horas de electricidad al día no garantizan el funcionamiento de  ninguna infraestructura, haciendo inviable la potabilización del agua, que en un 90% no es apta para el consumo. Los servicios médicos, colapsados, dependen casi exclusivamente de la UNRWA  (la agencia de NNUU para los refugiados palestinos), cuyo presupuesto cada año es más exiguo. En medio de ese marasmo, un dato positivo, seguro que ese chaval ha  tenido acceso a una educación digna: Palestina disfruta de un índice de  alfabetización del 96%, uno de los más altos del planeta. Aunque también es casi seguro de que no habrá encontrado trabajo (la tasa de paro juvenil supera el 70%) y mucho más seguro todavía es que no habrá podido salir de la franja de Gaza. El bloqueo aéreo, marino y terrestre de la franja de Gaza cumplió 10 años en junio de 2017.

Luz Gómez, arabista, coordinadora del Grupo de Investigación Ideologías y Expresiones Culturales Árabes de la Universidad Autónoma de Madrid