Pobreza y mujeres cabezas de familia Poblado Tonga (Zimbabue)

1994.  Cuentos para resistir el hambre, Zimbabue © AEEH

Pobreza y mujeres cabezas de familia Poblado Tonga (Zimbabue)

Zimbabue sufrió entre 1990 y 2015 una intensa migración rural y un rápido crecimiento urbano (de 2,3% anual), pero todavía el 68% de su población sigue siendo rural, con numerosas familias encabezadas por mujeres, que viven sin electricidad ni agua corriente. Las mujeres debían hacer frente a las precarias cosechas recogidas en sus unidades familiares de subsistencia, que con frecuencia se agotaban antes de iniciar la siguiente recolección. Para estirar al máximo su duración, reducían paulatinamente la ingesta familiar hasta llegar, si era preciso, a una única ración diaria, que ajustaban en función de los alimentos restantes. A la hora de comer fingían cocinar mientras contaban historias a sus criaturas.

De la España rural de los años cuarenta se recogen historias no muy diferentes, en Zamora y León por ejemplo. Las madres ponían una fuente con trozos de patatas, pan o tocino en el centro de la mesa, en torno a la cual se sentaba su numerosa familia y sujetaba la larga vara utilizada como guía para las vacas. Entonces, cada hermano cogía con la mano un bocado siguiendo un turno establecido y si se lo saltaba recibía un toque con la vara y debía soltarlo a favor de quien tenía el turno.