Lactancia materna

1930 h. Amamantando a un neonato (España) © Museo Historia de Madrid

Lactancia materna

La lactancia materna es el alimento más adecuado para cualquier mamífero, asegura una dieta óptima e higiénica y proporciona anticuerpos para hacer frente a las infecciones. Entre 2010 y 2015 solo el  39% de las criaturas de nuestra especie fueron amantadas hasta los 6 meses, con importantes variaciones por áreas geográficas y países. La mayor proporción de lactantes hasta los seis meses (54%) corresponde a África Oriental y meridional, seguidos por Asia meridional (46%), mientras que la menor corresponde a Europa (el 27%), a pesar del retorno reciente a la lactancia materna.

En la España de los años 30, la gran mayoría de los niños eran amamantados por sus madres y una minoría por nodrizas, que se concentraba en las clases altas y en los orfanatos que necesitaban obligatoriamente disponer de nodrizas para evitar las muertes infantiles.  El abandono de la lactancia materna a favor del biberón de leche maternizada creció rápidamente en Europa hasta los años setenta-ochenta, para aumentar de nuevo gradualmente, empezando por las madres con mayor nivel de instrucción.

Suecia fue uno de los primeros países Europeos donde se registró el descenso de la lactancia materna, de manera que los lactantes amantados dos meses en exclusiva, pasaron del 85% en 1944 al 35% en 1970; también hay datos del retorno gradual a la lactancia materna de manera que 1981 el 35% de las madres suecas habían prolongado la lactancia exclusiva hasta los 3 meses.

El retorno a la lactancia materna en Europa (2010-2015) es patente a través de los datos conjuntos para los países, ECE/CEI, donde más de la mitad de las madres (54%) iniciaron la lactancia temprana y el 27% la mantuvieron en exclusiva hasta los 6 meses. En la actualidad, casi la mitad de las madres españolas inician tempranamente la lactancia (44%) y el 39% la mantienen en exclusiva hasta los 6 meses.