La cultura del cuidado, base de una sociedad justa y ecológicamente sostenible

1930. Ecosistema familiar, dignidad de matriarca. Santa Colomba de Somoza, León (España)  © AEEH

La cultura del cuidado, base de una sociedad justa y ecológicamente sostenible

Los grupos familiares son un componente básico del componente cultural que define los ecosistemas humanos, porque son las unidades económicas, sociales, de transmisión de valores y conocimientos, de cuidados emocionales, educativos y de salud de sus descendientes, aspectos todos ellos donde las mujeres han tenido un papel protagonista durante más de 10.000 años.

La imagen sintetiza el papel de las mujeres como grupo cohesionado y transmisor de valores y conocimientos intergeneracionales. A primera vista destaca la autoridad y dignidad de la matriarca, rodeada de dos generaciones de descendientes. Lleva también implícitos otros aspectos esenciales de la vida cotidiana, que integran los tres determinantes ambientales del ecosistema humano: abióticos, bióticos y culturales.

Del mundo abiótico proceden los recursos naturales utilizados para construcción, como las apenas visibles piedras perfectamente cortadas del edificio que enmarca la leñera, características de casas arrieras y los adornos de azabache y metal que llevan las mujeres. Las mañizas de roble en la leñera informan sobre el tipo de terreno y parte de la biodiversidad del entorno. La distribución en la foto, con la matriarca en medio, los niños de pie y detrás y las niñas delante refleja relaciones intergeneracionales y de género, proporciona información socioeconómica, evidenciando por sus vestidos y aspecto un ambiente familiar de bonanza económica, que les permite contratar a mujeres y hombres de las familias agricultoras para realizar los trabajos de servicios domésticos y agrícolas; finalmente también refleja aspectos culturales relacionados con el sistema de valores y las costumbres relacionadas con la pérdida de familiares a través del luto. En este caso ha muerto el marido, padre y abuelo, las mujeres adultas llevan un luto total, las niñas, salvo la más pequeña solo un lazo negro; solo los nietos no muestran en la imagen ningún indicador de luto, ni siquiera la banda negra que con frecuencia llevaban los hombres adultos en la manga de la americana o abrigo.

 

Cristina Bernis, presidenta de la ASociación para el Estudio de la Ecología Humana, Ctedrática de Antropología Biológica